¿Qué son los sistemas de producción? Tipos y consejos de optimización

Llega un punto en la vida de toda empresa o proyecto, donde el crecimiento los impulsa a buscar nuevas formas de hacer las cosas. Es que, en ocasiones, el aumento de los volúmenes de producción se elevan a tal punto que se necesita implementar un sistema de producción acorde a las nuevas necesidades. 

Si estás en ese punto, ¡felicidades! Pero, no temas ante el nuevo reto. En este artículo te contamos cuáles son los distintos tipos de sistemas de producción, para que descubrir el método que mejor se adapta a tu caso. 

¿Empezamos?

¿Qué son los sistemas de producción?

Los sistemas de producción son procesos de transformación de la materia prima, donde interviene el hombre y la maquinaria para convertirlos en productos o servicios útiles para el consumo. 

Durante este proceso, intervienen distintos elementos clave que lo hacen posible. Estos son:

  • Personas
  • Materiales
  • Maquinaria
  • Estilo de dirección 

En la interacción de estos actores o factores, la materia prima adopta su forma final de producto o servicio. A partir de allí, ya puede comercializarse. 

Entonces, ¿sistemas de producción y producción son lo mismo? No, son diferentes. Los sistemas de producción implica la intersección de varios procesos que se organizan y gestionan a través de un método.

Funcionamiento de los sistemas de producción

Ya hemos repasado cuáles son los elementos que no pueden faltar en cualquier sistema de producción. Ahora bien, antes de dar el siguiente paso y conocer cuáles son los tipos de sistemas, es preciso conocer cuáles son los procesos básicos. 

En definitiva, todo sistema de producción se organiza con base en una secuencia de tres secciones que son gestionadas en última instancia por un feedback. Veamos cuáles son:

  • Entrada: Recoge el proceso de ingreso de la materia prima al sistema, hasta la posterior distribución que dará inicio a las operaciones de producción. 
  • Transformación: La segunda etapa incluye todo el proceso de elaboración del producto o servicio final tomando como base la materia prima. ¿Cómo identificar esta etapa? Si tienes dificultades para identificar este paso, presta atención al proceso que más tiempo requiere y donde más controles existen. Ya que el éxito de la comercialización del producto implica que este proceso se haya ejecutado con los más altos estándares de calidad. 
  • Salida: El último proceso encuentra al producto terminado y listo para su comercialización. No sin antes pasar por las etapas de empaque y distribución. 
  • Feedback: Durante todo este proceso, existe una figura que se mantiene inalterable y esa es la de la retroalimentación. Su misión es supervisar que los pasos se realicen según lo estipulado, y no se generen perdidas de recursos o tiempos.
En la imagen se ve una representación de los sistemas de producción.
Todo proceso de producción requiere de una constante supervisión para asegurar su eficacia.

Te ayudamos a elegir un ERP a tu medida (GRATIS)

Somos expertos asesorando empresas en la elección de su ERP, llena el formulario y recibe una asesoría gratuita

Te responderemos a la mayor brevedad posible.

¿Cuáles son los tipos de sistemas de producción?

Con los elementos y procesos claves identificados, ya podemos descubrir cuáles son los tipos de sistemas de producción.

Pero, ¿por qué existen distintos sistemas? Vale aclarar que cada empresa enfrenta diversos desafíos en cuanto a la demanda y el tipo de productos que ofrece. Por lo que es necesario responder de forma distinta a esa encrucijada. Así existen cuatro tipos de sistema de producción básicos a la hora de definir un plan maestro de producción:

  • Por proyecto
  • Por lotes
  • Por masa
  • De flujo continuo  

1 | Sistemas de producción por proyecto o bajo pedido

El primer tipo de sistemas de producción se identifica con las siglas MTO (Make to order). Aunque también pueden encontrarse con los nombres de bajo pedido, o por trabajo. Estos se encargan de generar un producto único para un cliente.

Los sistemas de producción por proyecto se enfocan en elaborar un solo producto en cada proceso de transformación sin definir un flujo operacional. Ya que el proceso de creación se define gracias a una sola idea particular. Esto lo hace un método apto para utilizar métodos manuales o mecánicos. Incluso híbridos. 

Pero, ten en cuenta que requiere de una alta capacitación y demanda de habilidades complejas de parte del equipo humano. Como así también una cultura de colaboración sólida que permita alcanzar la estimación de costos previa y los tiempos de entrega acordados con el cliente.

Para la implementación de este proceso solo es necesario:

  • Definir cuáles serán los materiales y equipos que se necesitarán. 
  • Realizar un esquema explicativo de todo el proceso de transformación, teniendo en cuenta los tiempos y los factores que intervengan. 

Puedes encontrar sistemas de producción por proyecto en el caso de una carpintería, por ejemplo. Estos inician la producción según los requerimientos personales de sus clientes. Por lo que resulta poco probable insertar una estandarización rígida del proceso. 

2 | Sistemas de producción en línea o de flujo continuo

Los sistemas de producción en línea o de flujo continuo se identifican porque operan constantemente. Es decir, los procesos están en funcionamiento las 24 horas del día, y los siete días de la semana. 

Pero, ¿por qué? El objetivo de este proceso es reducir los costos que implica dar comienzo o terminar un proceso. Por lo que implementan un nivel de producción exhaustivo que nunca se detiene y que no implica un uso exhaustivo del inventario, ya que los materiales están en constante movimiento. 

Con este nivel de intensidad, se hace imposible contar con una fuerza de trabajo que realice las operaciones de forma manual. Por lo que se requiere:

  • Grandes equipos y sistemas tecnológicos y mecánicos con un alto componente de automatización.
  • Personal capacitado en procesos logísticos, de gestión y calidad. 
  • Flujo operacional planificado hasta el último detalle.
  • Instalaciones adaptadas a los rígidos itinerarios y flujos de operaciones.
  • Flujo económico que respalde sólidamente toda esta inversión. 

Por otro lado, no cualquier empresa puede optar por un sistema de producción intensivo. Solo aquellos que tienen una alta demanda de un producto específico pueden emplearla sin acarrear pérdidas. Algunos ejemplos pueden ser:

  • Empresas petroleras. 
  • Empresas azucareras.

3 | Sistemas de producción en masa

En la misma línea los sistemas de producción en masa, también buscan generar un alto volumen de productos idénticos. La única diferencia con los sistemas lineales, es que las operaciones sí se detienen y vuelven a comenzar. 

De hecho, los sistemas de producción en masa, en ocasiones son tomados como procesos de ensamblajes. Para ellos se requieren:

  • Integración de componentes o insumos adquiridos a terceros. 
  • Alto nivel de automatización industrial

Un ejemplo de este tipo de sistemas de producción se puede ver en empresas de la industria de bebidas gaseosas, como Coca Cola, o de la industria alimenticia.

4 |  Sistemas de producción por lotes o intermitentes

En último lugar, tenemos a los sistemas de producción en lotes. Aunque este proceso también utiliza la estandarización y usa tecnología, no lo hace de forma masiva. Ya que sus niveles de demanda de productos idénticos no son tan altos como en los casos anteriores. 

En pocas palabras, los sistemas de producción intermitentes se apegan a una plantilla básica del proceso de transformación. Así un mismo lote traspasa las distintas fases de producción de inicio a fin, y el proceso no vuelve a iniciarse hasta que este haya finalizado. Pero requiere de una mayor participación humana en el proceso, lo que puede llevar a costos extras por paradas inesperadas en la línea a de producción. 

Es común ver este tipo de sistemas de producción en las empresas de manufactura de pequeño o mediano nivel, como pastelerías, por ejemplo. 

En la imagen se ve una representación de los sistemas de producción.
Los sistemas de producción pueden adaptarse a la realidad y necesidades de cada empresa.

¿Cómo elegir un sistema de producción?

Ya conoces los tipos de sistemas de producción, pero ¿con cuál quedarte? Con base en la información de cada técnica que te hemos presentado, sigue los pasos a continuación para elegir el adecuado:

  • Identifica el problema actual que tiene tu proceso de producción. 
  • Define cuál es el presupuesto que posees para la implementación de un sistema nuevo. 
  • Ten en cuenta cuáles son los futuros proveedores que necesitarás. 
  • Infórmate sobre las necesidades y características del nuevo sistema

Algunos tips para optimizar tus sistemas de producción

Antes de averiguar como mejorar los sistemas de producción es preciso deducir si el mismo realmente necesita una pequeña evolución. ¿Cómo saberlo?

Fácil. Se considera que un sistema de producción es eficiente solo cuando el cálculo final de todos los gastos y costos son inferiores al monto total de bienes o servicios producido. En términos monetarios, claro.

En otras palabras, son eficientes cuando el ingreso económico supera al egreso monetario. Puedes lograr este desafío implementando algunos de estos consejos:

  • Presta atención e investiga cuáles son los factores internos o externos que pueden afectar a tu producción. 
  • Haz una auditoria sobre el estado actual de las operaciones. 
  • Revisa tus objetivos regularmente, para plantear metas razonables y adaptadas a tu situación actual. Con ellas podrás optimizar tus sistemas internos. 
  • Chequea el cumplimiento de los plazos de tiempo en la cadena productiva. ¿Necesitan más tiempo? ¿Se puede optimizar?

Conclusión

Hemos llegado al final. Con esta pequeña guía ya estás en condiciones de identificar el estado actual de tus procesos de producción, y cuál es el sistema que requieres para mejorar tu rendimiento. 

A partir de allí, solo queda adaptarse a los nuevos métodos e incluir un proceso constante de feedback y supervisión para corroborar que se obtienen los mejores resultados, al menor costo posible. 

Deja un comentario